Jueves 13 de marzo, 08
Desde que llegamos a NY estamos preocupados por lo mismo, el trabajo.
Hemos dado miles de vueltas, llamamos a amigos, a no amigos, al tío de mi amiga y hasta el tío de una amiga de mi amiga, que le teníamos que decir que llamamos de parte de un amigo del papá del ex esposo de una muy amiga mía, y ni así, aún conseguimos un trabajo fijo. Carlitos, nuestro salvador Newyerkino de vez en cuando nos lleva con él y laburamos pero no es algo de todos los días.
Durante mis recorridos por aca Larchmont, o cuando ibamos para el centro, me llamaban la atencion ciertas máquinas creadas por nosotros, los hombres, que no solamente nos hacian perder el contacto one to one con nosotros los clientes, sino que además nos estaban sacando esos trabajos que nosotros, estabamos buscando.
Tal es así que rabioso, saqué la cémara y escraché a estos artefactos creados por los hombres para que le saquen el trabajo a los hombres, aquí les presento algunos de ellos:
Un tipo frio que lo único que quiere es que le metas billetes y lo único que quiere es devolverte monedas y un tiquet de ida y vuelta.
Con uds el señor de los tickets del tren.
Si llegás a tener algun problema de maltrato, robo, racismo por parte de esta máquina, lo único que podes hacer es mandar un mail al servicio de defesa del consumidor que al recibir tu denuncia, automáticamente te reenvia otro mail una maquina diciendo que su solicitud esta siendo procesada por otra máquina y que recibirás una llamada de otra máquina que te guiará en el seguimiento de su denuncia, fantástico!!
Otra de las máquinas que me llamó mucho la atención fue el policia de la esquina, el no te habla, ni te mira, es más, ni sabe que estas ahí parado frente suyo hasta que le tocás un botón y automáticamente corta el tráfico para que vos cruces la calle.
Con ustedes, el Policia de tránsito
La otra tarde queria informarme sobre las elecciones entre Obama y Clinton, como estaba solo en la casa, y quería el diario, me abrigué y fui a la intersección de dos grandes avenidas acá en Larchmont, me paré y esperé a algún canillita para comprarle el diario. Luego de 4 minutos y como no vi nada, dije, va a la puta, le pongo nomas subtítulos al noticiero de hoy y listo, así que tomé otro camino a casa para conocer un poco más el barrio, ahí en la esquina, me topo con un canillita que solamente me tomaba monedas, -que no tenía-, busqué un kioskero para que me cambie billetes por monedas y no tuve éxito, ya que tampoco tomaba billetes, al lado me cruzo con un cocacolero y me volvió a pasar lo mismo, busqué un banco y tampoco!! hasta que llegué al súper, compré arroz para la cena que no teníamos y al fin con el cambio conseguí las putas monedas para comprar el diario. Llego al canillita, le doy los 75 centavos y retiré mi NYTimes para estar informado ese día, eso si, el pibe este del diario tiene que tener mas cuidado, con tanto sudamericanos en la vuelta, al darle las monedas le pude haber sacado todos los diarios y no me iba a decir nada.
Les presento al canillita del barrio
Este es el kioskero del otro que tampoco me quizo ayudar:

Aunque me muera de sed, nunca le compraré una coca a este:

Por culpa de la mala atencion de este chabon, de rabia ayer abrí una cuenta corriente en el Bank of Ameria.
Al final, no sé si los gringos hacen esto a propósito, crean todas estas máquinas que al final terminan siendo nuestros enemigos, porque lograron que ademas de no tener más a ese amigo que te fía los chocolates en las esquinas, lograron que no tengas más a ese canillita que te guarda el diario cuando te quedaste dormido después de una farra, lograron que no tengas más a ese cocacolero que te chifla a las 5 am para regalarte una coca asi yerás un poco antes de llegar a casa, lograron que estas maquinas además nos saquen los puestos de trabajo.
Desde que llegamos a NY estamos preocupados por lo mismo, el trabajo.
Hemos dado miles de vueltas, llamamos a amigos, a no amigos, al tío de mi amiga y hasta el tío de una amiga de mi amiga, que le teníamos que decir que llamamos de parte de un amigo del papá del ex esposo de una muy amiga mía, y ni así, aún conseguimos un trabajo fijo. Carlitos, nuestro salvador Newyerkino de vez en cuando nos lleva con él y laburamos pero no es algo de todos los días.
Durante mis recorridos por aca Larchmont, o cuando ibamos para el centro, me llamaban la atencion ciertas máquinas creadas por nosotros, los hombres, que no solamente nos hacian perder el contacto one to one con nosotros los clientes, sino que además nos estaban sacando esos trabajos que nosotros, estabamos buscando.
Tal es así que rabioso, saqué la cémara y escraché a estos artefactos creados por los hombres para que le saquen el trabajo a los hombres, aquí les presento algunos de ellos:
Un tipo frio que lo único que quiere es que le metas billetes y lo único que quiere es devolverte monedas y un tiquet de ida y vuelta.
Con uds el señor de los tickets del tren.
Otra de las máquinas que me llamó mucho la atención fue el policia de la esquina, el no te habla, ni te mira, es más, ni sabe que estas ahí parado frente suyo hasta que le tocás un botón y automáticamente corta el tráfico para que vos cruces la calle.
Con ustedes, el Policia de tránsito
La otra tarde queria informarme sobre las elecciones entre Obama y Clinton, como estaba solo en la casa, y quería el diario, me abrigué y fui a la intersección de dos grandes avenidas acá en Larchmont, me paré y esperé a algún canillita para comprarle el diario. Luego de 4 minutos y como no vi nada, dije, va a la puta, le pongo nomas subtítulos al noticiero de hoy y listo, así que tomé otro camino a casa para conocer un poco más el barrio, ahí en la esquina, me topo con un canillita que solamente me tomaba monedas, -que no tenía-, busqué un kioskero para que me cambie billetes por monedas y no tuve éxito, ya que tampoco tomaba billetes, al lado me cruzo con un cocacolero y me volvió a pasar lo mismo, busqué un banco y tampoco!! hasta que llegué al súper, compré arroz para la cena que no teníamos y al fin con el cambio conseguí las putas monedas para comprar el diario. Llego al canillita, le doy los 75 centavos y retiré mi NYTimes para estar informado ese día, eso si, el pibe este del diario tiene que tener mas cuidado, con tanto sudamericanos en la vuelta, al darle las monedas le pude haber sacado todos los diarios y no me iba a decir nada.
Les presento al canillita del barrio
Este es el kioskero del otro que tampoco me quizo ayudar:

Aunque me muera de sed, nunca le compraré una coca a este:

Por culpa de la mala atencion de este chabon, de rabia ayer abrí una cuenta corriente en el Bank of Ameria.
Al final, no sé si los gringos hacen esto a propósito, crean todas estas máquinas que al final terminan siendo nuestros enemigos, porque lograron que ademas de no tener más a ese amigo que te fía los chocolates en las esquinas, lograron que no tengas más a ese canillita que te guarda el diario cuando te quedaste dormido después de una farra, lograron que no tengas más a ese cocacolero que te chifla a las 5 am para regalarte una coca asi yerás un poco antes de llegar a casa, lograron que estas maquinas además nos saquen los puestos de trabajo.